El largo proceso del embarazo es una etapa donde se viven intensas y bonitas experiencias que se quedarán guardadas para siempre en la memoria de la pareja. Sin embargo, tras el esperado nacimiento llegan largas noches donde conciliar el sueño es una odisea, visitas al pediatra que atender, biberones que calentar y pañales que cambiar. Todo cambia de un momento a otro. Por este motivo, cada vez hay más parejas que deciden darse un respiro antes de la llegada de la cigüeña.
