El mejor momento para viajar al Parque Kruger
No hay una época mala para realizar un safari en el Parque Nacional Kruger. De hecho, resulta fascinante ver la sabana africana en las diferentes estaciones. La naturaleza es una dama caprichosa y la verdad es que uno nunca sabe qué va a ver. La experiencia cambia de un mes a otro.
En los meses de verano, por ejemplo, hace mucho calor, lo que es ideal para quien desea escapar del invierno en el hemisferio norte y descansar junto a la piscina. Los paisajes se pintan de verde y son más espectaculares a causa de las lluvias, pero esto significa también que el follaje es más espeso, el agua más abundante y, por todo ello, es más difícil ver a los animales. La temperatura en los meses de invierno es ideal durante el día, aunque hace falta algo de ropa de abrigo por las noches y a primera hora de la mañana. El avistamiento de animales es más fácil y por la noche puede regalarse con una excelente botella de vino junto un crepitante fuego de leña. ¡Lo mejor será experimentar ambas estaciones!
Noviembre a diciembre
Los meses de verano son calurosos y húmedos, y pueden darse lluvias constantes o, más habitualmente, aguaceros y tormentas de truenos que en general se despejan antes de que los safaris se pongan en marcha. En esta época nacen numerosos animales, especialmente crías de impala, las cuales brindan un hermoso espectáculo pero también atraen a una gran cantidad de depredadores. Los mosquitos y otros insectos son más abundantes en esta época del año que en los meses de invierno.
Enero a marzo
Normalmente son meses más húmedos con días muy calurosos. Durante el verano hay gran cantidad de hermosas aves migratorias. Lo más habitual son los safaris matinales que regresan pronto para evitar el calor. La presencia de mosquitos y otros insectos sigue siendo importante durante estos meses.
