Malaui podrá ser pequeño, pero en su interior alberga una geografía sorprendentemente variada. Dominado por el gran valle del Rift, este país no solo es hogar de uno de los lagos más grandes de África, pero además le espera con vastas planicies, impresionantes montañas, así como reservas y parques nacionales que se sienten completamente salvajes e inexplorados. Es la amabilidad de su gente, sin embargo, lo que termina por enamorar a los visitantes y le da a Malaui el título del “cálido corazón de África”.
